| “He regresado a las misas diarias y a mi vida habitual” |
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Yo padecía un terrible dolor que me impedía caminar. El dolor me despertaba por las noches y hasta tuve que dejar de ir a la misa diaria y de compras al supermercado. Sentí que mi vida, tal como la conocía, había terminado. Entonces mi hija me llevó a consultar al Dr. Ragukonis, quien me suministró dos inyecciones para el dolor. Aunque el dolor tardó algo de tiempo para ceder, actualmente ha desaparecido por completo. He regresado a las misas diarias y a mi vida habitual. Puedo afirmar que el Dr. Ragukonis es un profesional experto y un ser humano compasivo. -Nancy M. |